No se conoce con exactitud cuándo y dónde se fabricó el primer jabón. Según antigüas leyendas el jabón fue descubierto en Italia tras mezclarse el agua de la lluvia con las grasas de los sacrificios de los animales que se hacían en el monte y las cenizas resultantes de los fuegos que encendían para hacer los rituales de la época. Todo eso lo arrastraba la lluvia desde los montes y al llegar la mezcla al río formaba una espuma que observaron limpiaba las manos sucias y también la ropa que lavaban las mujeres debajo del monte Sapo (junto al rio Tiber).

Desde entonces hasta la actualidad, se han documentado numerosas formas de hacer jabón por todo el mundo.

Los egipcios y los griegos elaboraban sus productos jabonosos a base de agua, aceite y ceras.

Los germanos y los celtas utilizaban grasa de cabra y cenizas de abedul.

Los galos fabricaban sus jabones con cenizas de haya y grasa de jabalí, y a finales del siglo X en el valle del Guadalquivir, donde había grandes olivares y marismas, se comenzó a fabricar un jabón que cuatro siglos más tarde se conocería como Jabón de Castilla, fabricado con aceites vegetales en lugar de con grasa animal. Fue así como los europeos introdujeron el jabón en sus rutinas de higiene, lo que contribuyó notablemente a la disminución de las epidemias que por aquel entonces asolaban el continente.

Método para elaborar jabones artesanales

Hoy en día, los dos métodos más utilizados para elaborar jabones artesanales son:

  • Saponificación en caliente
  • Saponificación en frío

La saponificación es un proceso químico mediante el cual una grasa  (p. ej. Aceite de oliva, de girasol, de coco,…) se une a un álcali y al agua y como resultado da lugar a lo que llamamos jabón, que posee propiedades detergentes y también tratantes gracias a los aceites.

Nuestros jabones Almara Soap están fabricados según el método tradicional “en frío”, que como ventaja frente a los fabricados en caliente, conservan todas sus propiedades naturales y son jabones mucho más suaves y delicados con la piel. Como contrapartida, su elaboración requiere de más paciencia y cuidado.

Tras el proceso, una vez extraídos del molde, los jabones requieren entre 4 y 6 semanas de “maduración”. Este proceso es muy importante, pues en este tiempo posterior a la elaboración el jabón se endurece. Además el secado ha de ser cuidadoso y realizado en un entorno climático idóneo, con la adecuada exposición solar y un ambiente cálido y seco.

 

¿Cómo distinguir un buen jabón artesano de un “jabón natural”?

Los siguientes aspectos nos ayudan a diferenciarlos:

Pregunta si todo el proceso se ha realizado a mano, y si se ha fabricado mediante saponificación en frío.

  • Fíjate en su composición: un jabón artesano no incluirá ingredientes sintéticos en su fórmula  (colorantes, surfactantes, derivados del petróleo, …. )
  • Observa su aspecto: muchos de los llamados “jabones naturales” en realidad están hechos a máquina, secados con secador y cortados también a máquina. Los jabones artesanos se cortan a mano y por eso cada pieza es ligeramente diferente.

 

Descubre nuestros auténticos jabones artesanos Almara Soap y disfruta de todos los beneficios que le aportan a tu piel.